Padecer hemorroides, en cualquiera de sus tipos, es un proceso incómodo que influye en el bienestar diario debido a sus síntomas. El malestar en la zona anal, picor o el sangrado ocasional son habituales tanto en las hemorroides internas como externas, especialmente en el momento de ir al baño.

Las hemorroides o almorranas se producen cuando hay un debilitamiento en los mecanismos de fijación en el orificio anal y, debido a esto, se produce una dilatación vascular y consiguiente desplazamiento de estas por el canal anal hacia el exterior. Esta situación puede provocar prolapso, congestión y sangrado.

¿Cómo tratar las hemorroides?

Para su correcto tratamiento, es aconsejable acudir al médico y que determine el tipo de hemorroides, así como su gravedad, para poder determinar un correcto procedimiento para su tratamiento.

Aunque existen recomendaciones que tienen que ver con la dieta y el estilo de vida, normalmente centradas en evitar el estreñimiento, que es la causa principal de las hemorroides. Estas suelen ser aumentar la ingesta de fibra, beber más agua y realizar actividad física.

Aliviar malestar de las almorranas

Pero ¿qué podemos hacer para aliviar el malestar mientras desaparecen? En muchas ocasiones, se recomiendan baños de asiento (siempre con agua tibia o fría), u otros métodos que alivien el malestar.

En estos casos puede surgir la duda de si es más recomendable aplicar calor o frío, y las recomendaciones de salud actuales es que la aplicación fría es mejor. Procedimientos como la crioterapia obtienen buenos resultados en el alivio de los síntomas hemorroidales.

¿Qué es la crioterapia y para qué sirve?

La crioterapia es la aplicación local o sistémica de frío con fines terapéuticos. Es un procedimiento controlado y preciso, ya que se aplica exactamente en la zona donde se presenta la lesión, mejorándola y no afectando a los tejidos que la rodean.

Puede ser un método alternativo seguro a muchas dolencias ya que no suele presentar efectos secundarios, aunque puede ser desagradable para personas que no estén acostumbradas al frío o no lo toleren bien.

El uso del frío ya fue descrito por los médicos griegos como de utilidad en lesiones musculoesqueléticas, y el procedimiento de crioterapia ha extendido su práctica en el ámbito deportivo, en neurología, para mejorar afecciones de la piel, y en el manejo de los síntomas causados por las hemorroides.

¿Cuáles son los beneficios de la crioterapia?

La aplicación de frío a bajas temperaturas como la crioterapia ofrece múltiples beneficios en cuanto:

  • Reducción del dolor mediante un efecto analgésico
  • Produce una relajación profunda del tejido sin incremento del metabolismo
  • Mejora la tonicidad vascular
  • Frente a otras modalidades físicas posee varias ventajas, pues sus efectos adversos son limitados, es fácilmente disponible y de bajos costos.

Crioterapia y frío para hemorroides

La principal característica de las hemorroides es la inflamación y dolor de la zona anal por la irritación de la piel que las cubre. Esto ocurre especialmente en hemorroides externas en los casos en los que se forman coágulos de sangre propiciando la trombosis de las venas hemorroidales.

Por tanto, producen una sensación incómoda y que influye en la calidad de vida de la persona que presenta hemorroides o almorranas.

Debido a los beneficios que aporta la crioterapia, el tratamiento frío en las hemorroides proporciona un alivio sobre sus principales síntomas que son el dolor y la inflamación, contribuyendo a la mejorar y bienestar de la zona ano-rectal.

 

¿Cómo funciona la crioterapia en las hemorroides?

La crioterapia es una de las técnicas más cómodas para el paciente en el tratamiento de las hemorroides, que consiste en la eliminación del tejido hemorroidal por medio del frío. Los efectos que genera la crioterapia, tanto en hemorroides internas como externas, genera un alivio rápido frente a la inflamación que presentan ambos tipos.

Es un método no invasivo y no produce sensación de incomodidad a diferencia de una intervención quirúrgica tradicional. La aplicación de frío directamente sobre la hemorroide alivia la sensación de malestar, el picor y la hinchazón por sus propiedades calmantes.

Crioterapia y vasoconstricción

La crioterapia para aplicación tópica produce vasoconstricción, hipoxia tisular (poco oxígeno en las células), analgesia y relajación muscular. La vasoconstricción relacionada con el frío provoca la pérdida de calor de la piel y los tejidos profundos, y disminuye el suministro de sangre y se considera el principal mecanismo para reducir la inflamación y el sangrado.

El frío inhibe la liberación de mediadores químicos como la histamina que contribuye tanto a la reducción del dolor como del picor.

La aplicación de frío alivia el dolor interrumpiendo el ciclo dolor-espasmo-dolor que desencadena las hemorroides y, por lo tanto, actúa para reducir el dolor y el espasmo muscular. La aplicación de frío produce un efecto relajante de los músculos.

Efectos de la crioterapia

El área afectada por hemorroides, debido a un aumento de presión en el último tramo del recto, normalmente presenta una temperatura alta por el estancamiento de la sangre en los coágulos. Es por esto por lo que la aplicación de frío, basado en la crioterapia, proporciona alivio inmediato.

En conclusión la crioterapia proporciona un efecto antiinflamatorio, analgésico, ya que alivia el dolor, anestésico, calmando el picor, y vasoconstrictor, reduciendo el sangrado que producen.

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