¿Qué son las hemorroides?

La enfermedad hemorroidal ha sido una de las dolencias humanas más comunes. Maimónides4 médico del antiguo al-Ándalus (1135–1204 AD), ya apuntaba la importancia de la dieta detallando además una serie de tratamientos para aliviar los síntomas de las hemorroides, entre ellos caldos alimenticios, supositorios, cremas o enemas para eliminar o prevenir los síntomas, todos tratamientos no quirúrgicos.

Las hemorroides (almorranas) son agrupaciones vasculares arteriovenosos que forman un almohadillado a lo largo del canal anal. Cuando ocurre un descontrol del tono vascular y degeneración del tejido hemorroidal, se produce un desplazamiento sintomático y anormalmente hacia abajo de los cojines anales normales. Los cojines anales deslizantes abarcan una dilatación anormal y distorsión de la agrupación hemorroide, ocasionando síntomas muy molestos y en algunos casos muy severos.

Las hemorroides se clasifican generalmente por su ubicación; interna (se localiza en el recto y está cubierta por la mucosa anal), externa (se origina en el orificio anal y es cubierta por el anodermo) y de tipo mixto.

Los principales síntomas de las hemorroides incluyen:

  • Dolor anal, especialmente mientras se está sentado.
  • Prurito anal o picor.
  • Sangre en el papel higiénico, en las heces o en el inodoro.
  • Dolor durante la defecación.
  • Una o más protuberancias duras y sensibles cerca del ano.

Gráfico hemorroides

Uno de los problemas sanitarios más comunes entre las personas adultas de mediana edad

La aparición de las hemorroides o almorranas incrementa con la edad, estimándose que aproximadamente la mitad de las personas tienen hemorroides a los 50 años. La frecuencia de aparición a nivel mundial está entre 14-40%, especialmente en mujeres (con mayor incidencia durante el embarazo) y adultos mayores1,3.

Existen diferentes causas que pueden desencadenar la aparición de hemorroides, siendo el más prevalente el estreñimiento ya que hay mayor esfuerzo realizado durante la evacuación, ejerciendo presión en los cojines anales. Sin embargo, el alcohol, las comidas picantes, la diarrea, el embarazo, la ocupación y el estilo de vida sedentario, deben considerarse factores predisponentes. Se ve más frecuentemente relacionada a las sociedades occidentales, muy posiblemente asociado al bajo consumo de fibras.

Tratamientos

Tratamientos

Debido al diferente desarrollo de las hemorroides, su tratamiento debe tener diferentes enfoques, adaptándose individualmente a cada caso. Los posibles tratamientos son médicos, alternativas no quirúrgicas y tratamientos quirúrgicos. El tratamiento clásico para esta dolencia ha sido quirúrgico, pero el dolor postoperatorio, el costo del hospital, el tiempo fuera del trabajo y la renuncia del paciente han llevado a la creación de procedimientos que evitan estos inconvenientes.

Entre los tratamientos alternativos o no quirúrgicos se tienen los siguientes: dieta y modificación del estilo de vida; agregar a la alimentación agentes hidrófilos como semillas de Psyllium plantago; los ungüentos o supositorios para tratar la enfermedad hemorroidal son útiles, sin embargo, la mayoría proporciona solo un tratamiento sintomático, pero no una solución a largo plazo. Otras opciones no quirúrgicas para la enfermedad hemorroidal incluyen ligadura de hemorroides con banda elástica, escleroterapia, crioterapia, coagulación bipolar, etc.

Crioterapia

Crioterapia

Esta técnica se fundamenta en la utilización del frío o las bajas temperaturas, para producir vasoconstricción, analgesia, relajación muscular y reducir la inflamación. Diferentes estudios han demostrado la utilidad de la crioterapia en el tratamiento y alivio de la enfermedad hemorroidal, obteniendo los siguientes resultados4:

  • Existe una disminución del dolor de más de un 50% en individuos tratados con crioterapia vs. los no tratados.
  • Reducción del dolor en un 20% de individuos tratados con crioterapia con respecto a los tratados con cremas anestésicas antihemorroidales.

Dolor

La probabilidad de sangrado durante la enfermedad hemorroidal es de apenas 10% en el caso de individuos tratados con crioterapia, frente al 50 % en los tratados con placebo.

Probabilidad de sangrado

Es de destacar también que los individuos del grupo de dispositivos de crioterapia no mostraron indicios de lesiones de ningún tipo por el diseño del dispositivo o la temperatura a la que se utiliza, y las mujeres embarazadas que participaron no mostraron efectos secundarios.

Referencias:

1) Conte Vila, O. et al. Diciembre 2003. 2) Hemorrhoids and anal fissures. University of California, Berkeley. Appointments 510/642-2000. 3) Lohsiriwat, V. 2015 August 21. 4) Charúa Guindic, L. 2014.